Habitualmente en mis seminarios me consultan si el concepto de “el alumno es un cliente” se refiere a que porque ellos paga su educación pueden exigir lo que quieran de la institución educacional donde estudian. No es así. El concepto se refiere específicamente a la atención y el servicio de calidad que la organización académica debe brindarle al alumno. Los estudiantes no sólo pagan por productos o servicios educacionales, sino que también tienen expectativas y desean recibir servicios eficientes, experiencias y garantías de calidad en la educación impartida.
Que los académicos hagan sus clases personalmente y no manden un ayudante porque están en un seminario, que los programas académicos se actualicen de acuerdo a las necesidades del mercado, que el director o decano estén siempre disponibles para los alumnos, que los servicios administrativos y el personal funcionen eficientemente, que escuchen los problemas de los alumnos y den soluciones y no explicaciones, que la infraestructura esté realmente disponible para los alumnos, que las clases se hagan cuando correspondan, etc., es decir el alumno está pagando porque sus expectativas se cumplan y que su experiencia académica se cumpla cabalmente. En la atención y servicio al alumno todo debe ser al 100%. Los estudiantes sólo demandan el mejor valor y el mejor servicio, al mismo tiempo.
Todo lo que hace una institución educacional tiene relación con todo lo demás. Poco se obtiene con publicidad, promociones y marketing sin una cultura corporativa que ponga en primer lugar el interés del alumno. La plataforma estratégica se sustenta en las necesidades de los estudiantes y no en directrices emanadas de un escritorio académico. El concepto de alumno cliente-usuario debe dirigir el proceso de toma de decisiones. El éxito de una institución educacional consiste en volver a analizar cada suposición y rediseñar la organización alrededor de las necesidades de los alumnos en variables como servicio, soporte de calidad, capacidad para atender, a lo largo de todo el ciclo pre, durante y post educación.
La calidad del producto educativo y el servicio otorgado son esenciales para el éxito. Escuchar con atención lo que los estudiantes están pidiendo y necesitando y hacer realmente los cambios necesarios para satisfacer esas demandas puede significar para la organización educacional un giro que le afecte en todos sus aspectos operativos. Tomar la determinación de hacer todo lo posible y, a veces, lo imposible en beneficio de sus estudiantes, a los que sirven con sus propuestas académicas.
Una institución educacional orientada por el alumno cliente-usuario significa preocuparse lo suficiente para poner en primer lugar los intereses de ellos. A beneficios reales que ellos puedan verificar, más que a una publicidad enaltecida. Poner el interés del alumno por encima de los beneficios inmediatos. Atender sus necesidades en tiempo real significa un compromiso total en la relación interactiva con ellos y la plena disposición a analizar las veces que sea necesario cada aspecto.
La meta final de una organización educativa es atreverse a encontrar nuevas formas diferentes para afianzar y mejorar la vida académica de quiénes usan sus productos y servicios académicos, ofreciéndole un valor extra a la transacción, superar sus expectativas, ir más allá en la satisfacción individual o familiar y establecer una relación interactiva ininterrumpida.
Cualquiera sea el tamaño de la institución educacional, cada operación estratégica, grande o pequeña, debe desarrollar su propia solución, basada en una atención personalizada y creativa hacia el estudiante. Lo importante es la dedicación que se ponga. Estar cerca de ellos. De lo que necesitan y quieren. Ese es el principal compromiso. Una institución educacional nunca debe conformarse con hacer lo que se pueda hasta no descubrir la solución que responda a las necesidades de sus estudiantes.
A eso me refiero cuando hablo de atención al alumno-cliente.
martes, 24 de abril de 2012
jueves, 5 de abril de 2012
Un adolescente que quiere estudiar una carrera…
¿Quién es? ¿Qué quiere?
Los adolescentes son el eje de las estrategias de marketing educacional. Es quién se matricula si le gusta una institución o se retira si no se cumplen sus expectativas. Hacia ellos debe dirigirse la comunicación estratégica. Conocer sus deseos, aspiraciones o intereses es clave en toda acción de marketing.
La relación de un joven postulante y una institución educación comienza cuando éste se da cuenta que está llegando el momento que tiene que tomar una decisión de elegir una carrera y un plantel académico. Desde ese momento sus percepciones están atentas a lo que comunican las organizaciones académicas, y todo lo que ellas hacen, desde ese momento, está siendo atentamente captado por el joven: sus actividades, las noticias institucionales, la publicidad, lo que comentan los amigos, las actividades que realizan los mismos alumnos, lo que dice la prensa, lo bueno y lo malo. Todo está generando comunicación y contacto entre el potencial postulante y la institución.
Los jóvenes perciben y describen las instituciones en términos de su propia experiencia y la clave está en la significación que le da a los hechos que ve o escucha; posteriormente lleva a lenguaje esa interpretación y más tarde la transforma en acción ¿Y cuál es esa acción? Una matrícula. Nada de lo que comunica una institución educacional es neutro para el potencial postulante. Todo se comunica por eso importante no cometer errores semánticos en los mensajes, errores de interpretación, falta de retroalimentación o “ruido” en los canales.
Las percepciones del joven postulante no están referidas a lo que se dice, sino de la forma en que interpreta los hechos comunicacionales de la institución. Cada momento, cada estado personal cambia la forma en que percibe, sobretodo en esta edad tan cambiante que vive, las que se ven muy influenciadas por sus valores, necesidades, creencias, sentimientos, etc. dándole el significado que siente, en ese momento, a la comunicación recibida. Para él su realidad es la realidad. Una errada percepción puede llevarle a una frustración de sus necesidades o intereses académicos.
Cuando llega el momento de tomar la decisión de matricularse en una institución educacional para seguir una carrera, aparecen los miedos en el joven, las inseguridades propias de la edad adolescente y los cuestionamientos personales. ¿Será una buena decisión? ¿Qué consecuencias tendrá para mi futuro laboral? ¿Qué riesgos estoy corriendo si elijo esta institución? ¿Qué me ofrece? ¿Quiénes estudiarán aquí? Y un sin fin de preguntas que pueden parecer intrascendentes para los adultos, pero son de vital importancia para un adolescente que necesita afianzar su personalidad. Una vez que el joven ha conocido los beneficios académicos y la propuesta de valor de la organización académica no necesariamente significará que se matriculará de manera inmediata. Interrogantes como las planteadas postergarán su decisión final.
Los adolescentes son el eje de las estrategias de marketing educacional. Es quién se matricula si le gusta una institución o se retira si no se cumplen sus expectativas. Hacia ellos debe dirigirse la comunicación estratégica. Conocer sus deseos, aspiraciones o intereses es clave en toda acción de marketing.
La relación de un joven postulante y una institución educación comienza cuando éste se da cuenta que está llegando el momento que tiene que tomar una decisión de elegir una carrera y un plantel académico. Desde ese momento sus percepciones están atentas a lo que comunican las organizaciones académicas, y todo lo que ellas hacen, desde ese momento, está siendo atentamente captado por el joven: sus actividades, las noticias institucionales, la publicidad, lo que comentan los amigos, las actividades que realizan los mismos alumnos, lo que dice la prensa, lo bueno y lo malo. Todo está generando comunicación y contacto entre el potencial postulante y la institución.
Los jóvenes perciben y describen las instituciones en términos de su propia experiencia y la clave está en la significación que le da a los hechos que ve o escucha; posteriormente lleva a lenguaje esa interpretación y más tarde la transforma en acción ¿Y cuál es esa acción? Una matrícula. Nada de lo que comunica una institución educacional es neutro para el potencial postulante. Todo se comunica por eso importante no cometer errores semánticos en los mensajes, errores de interpretación, falta de retroalimentación o “ruido” en los canales.
Las percepciones del joven postulante no están referidas a lo que se dice, sino de la forma en que interpreta los hechos comunicacionales de la institución. Cada momento, cada estado personal cambia la forma en que percibe, sobretodo en esta edad tan cambiante que vive, las que se ven muy influenciadas por sus valores, necesidades, creencias, sentimientos, etc. dándole el significado que siente, en ese momento, a la comunicación recibida. Para él su realidad es la realidad. Una errada percepción puede llevarle a una frustración de sus necesidades o intereses académicos.
Cuando llega el momento de tomar la decisión de matricularse en una institución educacional para seguir una carrera, aparecen los miedos en el joven, las inseguridades propias de la edad adolescente y los cuestionamientos personales. ¿Será una buena decisión? ¿Qué consecuencias tendrá para mi futuro laboral? ¿Qué riesgos estoy corriendo si elijo esta institución? ¿Qué me ofrece? ¿Quiénes estudiarán aquí? Y un sin fin de preguntas que pueden parecer intrascendentes para los adultos, pero son de vital importancia para un adolescente que necesita afianzar su personalidad. Una vez que el joven ha conocido los beneficios académicos y la propuesta de valor de la organización académica no necesariamente significará que se matriculará de manera inmediata. Interrogantes como las planteadas postergarán su decisión final.
lunes, 2 de abril de 2012
La tecnología en el aula
Alumnos y profesores viven en mundos distintos...

Los estudiantes de colegios tienen expectativas sobre el tipo de enseñanza y aprendizaje a los que se enfrentarán cuando entren a clases en la educación superior. Una investigación de la Escuela de Periodismo de la Usach (Chile) demostró cual es la realidad de esta situación. Los adolescentes cuando llegan a la universidad se dan cuenta de que, en general, los profesores no manejan la tecnología, que no saben cómo usarla, la emplean mal o piensan que basta con un Power Point para hacer la clase. La brecha entre alumnos y profesores se produce porque los adolescentes son “nativos digitales”, jóvenes que ha crecido con la tecnología y que tienen una habilidad innata para moverse en el entorno digital.
Menciono una observación personal. En una universidad reconocida por su capacidad tecnológica veo a profesor con un maletín, no era obviamente un notebook, entrando a la sala de clases y pienso: ¿Este señor va a hacer clases con apuntes y papeles? ¿Va a hablar y hablar y escribir en la pizarra en vez de hacer participar a los alumnos con investigaciones prácticas usando la tecnología?. No debe estar muy actualizado con los recursos tecnológicos, me dije, porque si no llevaría su pendrive con las clases y el resto lo hace con la conexión a la red.
Siguiendo con el tema. El estudio mostró una brecha importante entre el estilo vertical y expositivo que prima en la educación universitaria y la visión más comunitaria y horizontal de aprendizaje que esperan los adolescentes, donde la tecnología es vista como un medio de comunicación para aprender y de diálogo permanente entre compañeros y profesores. El nativo digital espera que el profesor entregue sus conocimientos y experiencias en el aula y que la tecnología sirva de apoyo y vía de contacto permanente con ellos. La brecha es de dos experiencias de vida distintas y donde se valoran cosas diferentes.
El adolescente imagina que podrá participar en la clase aportando conocimientos que ha adquirido personalmente en internet; espera que el profesor dé a conocer su enseñanza a través de recursos digitales, como con su propio sitio web, participación en foros de expertos o twitter, posteando contenidos en su blog, que conozca los enlaces más importantes de las tématicas que enseña y que suba sus clases regularmente al sitio del curso. En el fondo necesita que el profesor le enseñe contenidos distintos que el alumno por su cuenta no pueda encontrar en internet.
Lo importante ahora es que los académicos comprendan sus carencias y necesidades en el mundo virtual y que necesitan capacitarse metodológicamente y didácticamente en base al uso de los recursos tecnológicos que dominan los jóvenes. Pero especialmente que comprendan las características de los alumnos de hoy y los hagan partícipes del proceso de enseñanza para que ellos aporten con sitios que conocen sobre las materias, que quieran hacer blogs temáticos o un streaming de video de una actividad.
El ideal de los adolescentes universitarios con clases participativas y profesores utilizando los medios digitales en forma habitual, en muchos más casos de lo que creemos, no existe.

Los estudiantes de colegios tienen expectativas sobre el tipo de enseñanza y aprendizaje a los que se enfrentarán cuando entren a clases en la educación superior. Una investigación de la Escuela de Periodismo de la Usach (Chile) demostró cual es la realidad de esta situación. Los adolescentes cuando llegan a la universidad se dan cuenta de que, en general, los profesores no manejan la tecnología, que no saben cómo usarla, la emplean mal o piensan que basta con un Power Point para hacer la clase. La brecha entre alumnos y profesores se produce porque los adolescentes son “nativos digitales”, jóvenes que ha crecido con la tecnología y que tienen una habilidad innata para moverse en el entorno digital.
Menciono una observación personal. En una universidad reconocida por su capacidad tecnológica veo a profesor con un maletín, no era obviamente un notebook, entrando a la sala de clases y pienso: ¿Este señor va a hacer clases con apuntes y papeles? ¿Va a hablar y hablar y escribir en la pizarra en vez de hacer participar a los alumnos con investigaciones prácticas usando la tecnología?. No debe estar muy actualizado con los recursos tecnológicos, me dije, porque si no llevaría su pendrive con las clases y el resto lo hace con la conexión a la red.
Siguiendo con el tema. El estudio mostró una brecha importante entre el estilo vertical y expositivo que prima en la educación universitaria y la visión más comunitaria y horizontal de aprendizaje que esperan los adolescentes, donde la tecnología es vista como un medio de comunicación para aprender y de diálogo permanente entre compañeros y profesores. El nativo digital espera que el profesor entregue sus conocimientos y experiencias en el aula y que la tecnología sirva de apoyo y vía de contacto permanente con ellos. La brecha es de dos experiencias de vida distintas y donde se valoran cosas diferentes.
El adolescente imagina que podrá participar en la clase aportando conocimientos que ha adquirido personalmente en internet; espera que el profesor dé a conocer su enseñanza a través de recursos digitales, como con su propio sitio web, participación en foros de expertos o twitter, posteando contenidos en su blog, que conozca los enlaces más importantes de las tématicas que enseña y que suba sus clases regularmente al sitio del curso. En el fondo necesita que el profesor le enseñe contenidos distintos que el alumno por su cuenta no pueda encontrar en internet.
Lo importante ahora es que los académicos comprendan sus carencias y necesidades en el mundo virtual y que necesitan capacitarse metodológicamente y didácticamente en base al uso de los recursos tecnológicos que dominan los jóvenes. Pero especialmente que comprendan las características de los alumnos de hoy y los hagan partícipes del proceso de enseñanza para que ellos aporten con sitios que conocen sobre las materias, que quieran hacer blogs temáticos o un streaming de video de una actividad.
El ideal de los adolescentes universitarios con clases participativas y profesores utilizando los medios digitales en forma habitual, en muchos más casos de lo que creemos, no existe.
lunes, 12 de marzo de 2012
Seminario Marketing Educativo: 18 Abril 2012 Santiago-Chile
Desde la trinchera táctica: captación y retención de alumnos.
Las instituciones educacionales ya han comenzado su proceso académico 2012 y es época de actualizar los conocimientos de marketing para el período académico de admisión 2013. Por tal motivo, el próximo 18 de abril 2012 dictaré el seminario "Estrategias de marketing aplicadas a las instituciones educativas, Bucket Model, Business Education”. Los contenidos que trataré en esa ocasión son: Creación de valor en educación: identidad e imagen corporativa, productos y servicios educativos, relaciones y contactos competentes. Marketing Estratégico, el alumno es un cliente: situación del mercado educativo, criterios y estrategias para segmentar el mercado en la educación, como lograr posicionamiento competitivo en educación. Modelo Bucket, Business Education: plan estratégico aplicado y el uso de la tecnología en la promoción y venta de servicios educativos: estrategias de marketing en el ciberespacio educativo. El evento tiene una duración de 8 horas y lo organiza B&C Soluciones en Comunicación.
Es la misma versión actualizada que actualmente dicto en otros países de Latinoamérica. Está dirigido a directores generales y promotores de instituciones educativas. Decanos, académicos, gerentes, directores, jefes, coordinadores y profesionales de marketing, relaciones públicas, comunicación y publicidad de los centros educativos. Consultores especializados en desarrollo estratégico, comunicación y gestión de centros educativos. Profesionales relacionados con la industria educativa.
El objetivo es capacitar en reconocer e integrar las diversas técnicas y herramientas del marketing educacional y su evolución para alcanzar los públicos objetivos de manera coordinada e integral logrando efectividad en los resultados. Aportar una visión práctica y avanzada sobre cómo gestionar de forma profesional y con una orientación al marketing las diferentes herramientas disponibles para la gestión de centros educativos. Tiene código Sence.
Para los interesados, el programa completo se puede leer en el siguiente link:
http://www.marketingeducacional.org/Programa.htm
Se puede solicitar información y la ficha de inscripción en:
info@solucionesencomunicacion.cl
Teléfonos: (56-2) 724 06 98 - (56-9) 334 03 12
Los inscritos en la Comunidad de Marketing Educacional o en nuestras Redes Sociales tendrán un 12% de descuento en el seminario.
Las instituciones educacionales ya han comenzado su proceso académico 2012 y es época de actualizar los conocimientos de marketing para el período académico de admisión 2013. Por tal motivo, el próximo 18 de abril 2012 dictaré el seminario "Estrategias de marketing aplicadas a las instituciones educativas, Bucket Model, Business Education”. Los contenidos que trataré en esa ocasión son: Creación de valor en educación: identidad e imagen corporativa, productos y servicios educativos, relaciones y contactos competentes. Marketing Estratégico, el alumno es un cliente: situación del mercado educativo, criterios y estrategias para segmentar el mercado en la educación, como lograr posicionamiento competitivo en educación. Modelo Bucket, Business Education: plan estratégico aplicado y el uso de la tecnología en la promoción y venta de servicios educativos: estrategias de marketing en el ciberespacio educativo. El evento tiene una duración de 8 horas y lo organiza B&C Soluciones en Comunicación.
Es la misma versión actualizada que actualmente dicto en otros países de Latinoamérica. Está dirigido a directores generales y promotores de instituciones educativas. Decanos, académicos, gerentes, directores, jefes, coordinadores y profesionales de marketing, relaciones públicas, comunicación y publicidad de los centros educativos. Consultores especializados en desarrollo estratégico, comunicación y gestión de centros educativos. Profesionales relacionados con la industria educativa.
El objetivo es capacitar en reconocer e integrar las diversas técnicas y herramientas del marketing educacional y su evolución para alcanzar los públicos objetivos de manera coordinada e integral logrando efectividad en los resultados. Aportar una visión práctica y avanzada sobre cómo gestionar de forma profesional y con una orientación al marketing las diferentes herramientas disponibles para la gestión de centros educativos. Tiene código Sence.
Para los interesados, el programa completo se puede leer en el siguiente link:
http://www.marketingeducacional.org/Programa.htm
Se puede solicitar información y la ficha de inscripción en:
info@solucionesencomunicacion.cl
Teléfonos: (56-2) 724 06 98 - (56-9) 334 03 12
Los inscritos en la Comunidad de Marketing Educacional o en nuestras Redes Sociales tendrán un 12% de descuento en el seminario.
miércoles, 7 de marzo de 2012
El postulante: mirando el cielo esperando la lluvia

Ya se encuentra disponible para su adquisición un nuevo texto e-book PDF de la colección Lila sobre Marketing Educacional: “El postulante, antes de que emprenda el vuelo”. Un completo análisis para pensarlo emocionalmente y entenderlo estratégicamente, que contiene los siguientes temas: características psicológicas evolutivas de la etapa adolescente, toma de decisiones de los adolescentes, los adolescentes de hoy y su relación con el mundo, la generación de recambio, las tribus urbanas y la rebeldía juvenil, el dilema: ¿Qué estudiar? ¿Dónde estudiar?, en las decisiones mandan las emociones y no las razones y la estrategia para llegar a los postulantes. Lo realicé en conjunto con la psicóloga Orampa Adalez, especialista en temas referidos a adolescentes y gran experiencia en procesos de admisión.
El texto vale US$ 20 y se puede solicitar en contacto@mbn.cl
jueves, 1 de marzo de 2012
Jóvenes: Tendencias en zapatillas

Los jóvenes entre 19 y 24 años generalmente están cursando estudios superiores y también son los causantes de la deserción en los planteles educacionales ¿Quiénes son estos jóvenes? ¿Qué piensan? ¿Qué quieren? ¿Para adonde van? ¿Cómo son? ¿Qué los mueve? Un estudio realizado por la empresa de investigación “Lado Humano” entrega una visión de cómo son los jóvenes ahora en Chile.
Algunos “tips” del estudio. Lo primero es que el notebook y el smartphone son lo más importante para ellos. Estar conectados siempre es la consigna. Su vida es un continuo on line y un off line. Internet es un ítem importante de su presupuesto. El hedonismo siempre está presente, el joven está orientado a sí mismo: “soy lo que hago”. Se definen por lo que hacen, son de emprendimientos tempranos, quieren estudiar para lo que son buenos o lo que les gusta. Sus vidas son menos lineales que antes. Buscan compatibilizar estudio y trabajo con sus gustos personales, trabajan de DJ, hacen su propia música y la suben a Internet, hacen ropa, es decir, valoran lo hecho por ellos mismos.
Los jóvenes son profundamente consumistas, viven la vida como consumidores, tienen que estar permanentemente eligiendo, tomando decisiones por la gran oferta que existe en el mercado. Al mismo tiempo son muy informados, están siempre conectados y saben de todo al instante. Tienen poca conciencia de los límites en el consumo de alcohol y en la sexualidad.
También son muy pragmáticos y desconfiados, no endiosan a nadie. Les preocupa la responsabilidad social en la medida que no les toque sus propios intereses. Tienen una ambivalencia de pedir y exigir prácticas a los instituciones, los padres, los profesores, pero hay una brecha entre la performance de excelencia que piden a otros y lo que ellos hacen.
Son narcisistas, centrados en logros y pasiones, más atrevidos y tolerantes, transaccionales en sus relaciones e “hiperconectados” y construyendo su yo virtual.
Son lo que hacen y punto. Por ahí va la cosa. Hasta ahora.
lunes, 13 de febrero de 2012
Deserción: un tema para el análisis
Cuando se realizan estrategias de marketing en la educación superior, generalmente, el mayor énfasis se pone en la captación de alumnos con tipo de estrategias publicitarias y de promoción y se olvidan de la retención de alumnos. Retener sus estudiantes es la misión de todos los integrantes de una institución educacional. Todos y cada uno los que trabajan en una institución educacional son responsables ante ellos por las decisiones que ésta toma. Veamos:
Un informe del Mineduc de Chile presenta los planteles con mayor deserción:
- Universidad del Mar con 37.9%
- Universidad Arturo Prat con 31.2%
- Universidad de Viña del Mar con 26.8%
- Universidad Andrés Bello con 25.2%
- Universidad Tecnológica Metropolitana con 23.6%
Las universidades con menor deserción son la Universidad de Chile con un 13% y la Universidad de los Andes con un 13.1%.
El primer objetivo de una institución educacional es entregar un servicio académico sobresaliente al alumno regular. Los servicios y productos educacionales son el elemento clave dentro de una estrategia de Marketing porque el factor recomendación es principal en la retención y también en la captación de alumnos. Más de la mitad de los nuevos ingresados a una institución educacional lo hace porque se la recomendaron.
Por otra parte, el aspecto de la fidelización requiere una fuerte voluntad por parte de la institución educacional de dedicarse hacia el alumno usuario. La lealtad, la fidelización y la retención de los alumnos son fundamentales en una gestión estratégica de marketing. Un importante indicador de la calidad del servicio entregado es la tasa de pérdida de usuarios. El alumno de una institución educacional es una valiosa inversión porque el costo de captar nuevos usuarios es cinco veces mayor que el costo de mantener los alumnos existentes. Conservar un usuario resulta menos costoso que conquistar uno nuevo potencial. Una institución educacional promedio pierde, cada año, al 10% y en algunas situaciones puede llegar más allá del 20-30% de sus alumnos. Todo usuario que se pierde se lleva consigo un beneficio potencial y una inversión que la organización no podrá ya obtener. Una reducción en la tasa de pérdida de alumnos puede aumentar significativamente las utilidades de la institución.
La excelencia en la calidad del servicio es la base de la supervivencia en el mercado educativo, debido a la fuerte competencia y la existencia de clientes-usuarios cada vez mejor informados. Las instituciones educacionales deben considerar lo fundamental que resulta tener un servicio educacional de alta calidad para diferenciarse de la competencia y fidelizar a sus usuarios manteniendo y aumentando sus beneficios académicos. Un usuario fidelizado representa una ligera inversión comercial porque representa menos publicidad y en consecuencia menos costos, ello trae como consecuencia un aumento en los márgenes de operación. Los alumnos representan una excelente herramienta de comunicación y recomendación ya que un usuario fiel es una persona satisfecha del servicio educacional recibido, lo cual comentará a otros.
Los alumnos usuarios de hoy son los beneficios de mañana.
Un informe del Mineduc de Chile presenta los planteles con mayor deserción:
- Universidad del Mar con 37.9%
- Universidad Arturo Prat con 31.2%
- Universidad de Viña del Mar con 26.8%
- Universidad Andrés Bello con 25.2%
- Universidad Tecnológica Metropolitana con 23.6%
Las universidades con menor deserción son la Universidad de Chile con un 13% y la Universidad de los Andes con un 13.1%.
El primer objetivo de una institución educacional es entregar un servicio académico sobresaliente al alumno regular. Los servicios y productos educacionales son el elemento clave dentro de una estrategia de Marketing porque el factor recomendación es principal en la retención y también en la captación de alumnos. Más de la mitad de los nuevos ingresados a una institución educacional lo hace porque se la recomendaron.
Por otra parte, el aspecto de la fidelización requiere una fuerte voluntad por parte de la institución educacional de dedicarse hacia el alumno usuario. La lealtad, la fidelización y la retención de los alumnos son fundamentales en una gestión estratégica de marketing. Un importante indicador de la calidad del servicio entregado es la tasa de pérdida de usuarios. El alumno de una institución educacional es una valiosa inversión porque el costo de captar nuevos usuarios es cinco veces mayor que el costo de mantener los alumnos existentes. Conservar un usuario resulta menos costoso que conquistar uno nuevo potencial. Una institución educacional promedio pierde, cada año, al 10% y en algunas situaciones puede llegar más allá del 20-30% de sus alumnos. Todo usuario que se pierde se lleva consigo un beneficio potencial y una inversión que la organización no podrá ya obtener. Una reducción en la tasa de pérdida de alumnos puede aumentar significativamente las utilidades de la institución.
La excelencia en la calidad del servicio es la base de la supervivencia en el mercado educativo, debido a la fuerte competencia y la existencia de clientes-usuarios cada vez mejor informados. Las instituciones educacionales deben considerar lo fundamental que resulta tener un servicio educacional de alta calidad para diferenciarse de la competencia y fidelizar a sus usuarios manteniendo y aumentando sus beneficios académicos. Un usuario fidelizado representa una ligera inversión comercial porque representa menos publicidad y en consecuencia menos costos, ello trae como consecuencia un aumento en los márgenes de operación. Los alumnos representan una excelente herramienta de comunicación y recomendación ya que un usuario fiel es una persona satisfecha del servicio educacional recibido, lo cual comentará a otros.
Los alumnos usuarios de hoy son los beneficios de mañana.
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