jueves, 14 de abril de 2011

Formación profesional en la educación superior chilena

Preguntas sin respuesta y muchas justificaciones

En un post anterior comentaba que tres universidades chilenas: U. del Mar, U. Católica de la Santísima Concepción y U. de Antofagasta, que rindieron el Examen Médico Nacional y que agrupan el 57% de los alumnos, reprobaron el test que evalúa la calidad de su preparación para ejercer como médicos. Ahora es el turno de los profesores.

Los resultados de la Prueba Inicia, que mide los conocimientos de los egresados de la carrera de Pedagogía Básica, demuestran las falencias de los futuros docentes. En términos globales, los estudiantes contestaron el 42% de la prueba de Matemáticas correctamente, mientras que en Lenguaje manejan el 55% de los contenidos. En la prueba de conocimientos pedagógicos, que mide aspectos propios del aprendizaje, los futuros docentes obtuvieron 46% de logro a nivel nacional. En la prueba de habilidades de Comunicación escrita, el promedio fue de 313 puntos, ocho más que el año pasado.

La prueba fue rendida por egresados de 46 instituciones de educación superior. La universidad con un desempeño más bajo logró que sus alumnos respondieran sólo el 22% de los contenidos de la prueba de Matemáticas. En el ítem de números y operaciones básicas, los egresados aprobaron sólo el 8% de los contenidos. El plantel mejor evaluado tampoco obtuvo un gran rendimiento: sus alumnos acertaron el 68% de los contenidos de Matemáticas y el 59% de los relacionados con operaciones numéricas.

Las universidades con mejores resultados (de 35) fueron: U. Finis Terrae,U. Católica y U. de Chile. Los resultados mas bajos fueron para la U. Bolivariana, nuevamente (antes fue Medicina) la U. del Mar y la U. de Aconcagua. Esta medición fue voluntaria y 15 instituciones rechazaron participar.

¿Qué está pasando con “algunos” de los egresados de “algunas” universidades? ¿Sirve la acreditación que tanto predican? El único producto que ofrecen al mercado las organizaciones académicas: sus carreras y la calidad de sus egresados, parece que no está siendo de la calidad esperada. La razón ¿Estará en el nivel con que egresan los alumnos de la enseñanza media? ¿Estará en la guerra por matricular a como dé lugar y en el camino “arreglamos la carga”? ¿Los académicos sólo hacen el esfuerzo justo porque están “muy ocupados”? ¿Muchas facilidades al estudiante para evitar la deserción y no perder dinero? ¿Programas de estudio obsoletos y poco exigentes en sus requisitos curriculares? O será que ¿La educación superior va en una carreta y el mundo laboral real en un cohete? Muchas preguntas e inquietudes.

Los egresados de las dos carreras mencionadas son un ejemplo. Pero, si observamos la realidad empíricamente se ven algunos indicios que en otras carreras también hay falencias. En Publicidad, mi especialidad, ¿Hace cuánto tiempo que no vemos una campaña de alta creatividad publicitaria? o ¿Por qué se caen los edificios o puentes ante un fuerte movimiento sísmico? ¿Profesionales de la construcción de baja capacidad profesional? ¿La mala calidad del nivel de los programas de televisión y tener que andar comprando franquicias en el extranjero no son síntomas de mala formación? Y si seguimos pensando nos daremos cuenta que algo pasa con los profesionales chilenos y la formación que reciben. No todos, pero muchos sí.

A los directivos de las instituciones de la educación superior se les olvida que más del 50% del marketing lo hacen los profesionales egresados: “Es que saqué mal resultado porque la universidad donde estudié me enseñaron mal” ¿Qué les dice eso?
Atención con el control de calidad tanto interno como externo.

Parece que en Chile se está hablando mucho y haciendo poco. Creo yo.