domingo, 15 de mayo de 2011

Institutos profesionales y centros de formación técnica

Los institutos profesionales (IP) y centros de formación técnica (CFT) tendrán un rol protagónico este año.



El país necesita técnicos, así lo ha manifestado el gobierno. En el segundo semestre de este año se presentará una política nacional de educación técnica ya que los alumnos de IP y CFT, son los más desprotegidos del sistema. La presidenta de la Comisión de Educación de la Cámara Baja, María José Hoffmann, afirmó: se trata a las universidades del Consejo de Rectores como “vacas sagradas”, nadie se cuestiona por qué, teniendo el 20% de la matrícula, se llevan el 80% de las ayudas estudiantiles.

El Ministerio de Educación tiene como meta aumentar la cobertura de aquí a fines de la década desde el actual 45% hasta el 65%, llegando a más de un millón 400 mil estudiantes, de los cuales el 60% debiera seguir una carrera técnica. La matrícula de CFT e IP debiera duplicarse durante esta década.

En 2010 de las 25 universidades del Consejo de Rectores tenían un total de 257 mil alumnos mientras que sólo las 4 instituciones más grandes del sistema técnico-profesional: Inacap, Duoc UC, AIEP y Santo Tomás, suman 228 mil estudiantes. Además, el 41% de los estudiantes de CFT proviene de los dos quintiles más pobres, cifra muy superior al 24% de las universidades.

Considerando su importancia en la educación superior chilena las instituciones de IP y CFT formaron el Consejo de Rectores, integrado por los "cuatro grandes" ya mencionados y otras seis instituciones, grupo que está elaborando sus estatutos para conformar una asociación gremial. Tienen muchos de temas en común, por encima de una eventual competencia por captar estudiantes.

El Consejo está impulsando una agenda que busca aumentar la cobertura de las becas Nuevo Milenio y de Excelencia Académica para los alumnos que vayan a estos centros. También está la petición de que los criterios de evaluación que se les aplican obedezcan al tipo de educación que brindan y no como en la actualidad, basándose sólo en el modelo de calidad que se espera de una universidad. Por otra parte, esperan que las ayudas estudiantiles que entrega el Estado se asignen de un modo parejo, sin importar el tipo de institución a la que vaya el alumno. Ahora, por ejemplo, si un joven que está en condiciones de recibir la Beca de Excelencia Académica y va a una universidad, recibe $1.150.000, pero si decide ir a un instituto, la subvención baja a $500 mil.

En cuanto a los fondos concursables para mejorar la calidad de la enseñanza impartida (Mecesup), recién en el 2010 los IP consiguieron ganar el derecho a presentar proyectos. Sin embargo, el 80% de esos fondos está reservado para las 25 universidades tradicionales y las 35 universidades restantes, 45 IP y 73 CFT debe competir por el otro 20%.

Estos son los puntos que busca impulsar el Consejo de Rectores de Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica.

1. Avanzar hacia un sistema único de financiamiento para todos los estudiantes de educación superior, donde reciban el apoyo que requieran en función de dos factores: su condición socioeconómica y la calidad de la carrera que escojan.

2. Perfeccionamiento del programa de becas Mineduc, en el sentido de que entregue apoyo a aquellos alumnos que no pueden acceder al sistema de financiamiento o requieran complementarlo.

3. Mejorar la información que existe respecto de las instituciones y carreras de educación superior.

4. En cuanto a la acreditación, piden actualizar los criterios de evaluación, mejorando la independencia y nivel de los pares evaluadores y entregando información de mejor calidad al público.

5. Modernizar el sistema de títulos y grados académicos, permitiendo que éstos dependan de sus propósitos formativos y no del tipo de institución que los entrega. El objetivo es facilitar la articulación entre carreras y planteles.

6. Apoyar la solicitud del rector de la UC de crear una Subsecretaría de Educación Superior o un organismo de nivel comparable, que tenga la fuerza para impulsar políticas como las propuestas anteriormente.

Estratégicamente es importante la creación del Consejo de Rectores IP-CFT considerando el volumen de alumnos que poseen estas instituciones y la necesidad laboral que tiene el país. Esto debería significar que los IP y los CFT deberían potenciar y aumentar sus planes estratégicos tendientes a captar y retener alumnos. Lo curioso es que hay centros de formación técnica que aspiran o se convierten en universidades. ¿Pretensiones de grandeza o falta de visión estratégica? ¿Qué es mejor, ser una universidad del final de la fila o el mejor CFT?