lunes, 8 de junio de 2015

Las ferias educacionales: ¿son útiles?





En las conocidas ferias educacionales de la educación superior los potenciales postulantes piden información sobre las carreras que imaginan será su profesión y se llevan todo el material gráfico que les entregan las instituciones que participan. En estas instancias de ferias las casas de estudios se instalan en los colegios para entregar información de sus instituciones o participan de eventos externos en algún recinto adaptado especialmente para la ocasión.

Los alumnos de colegios son llevados o van por su cuenta a las ferias, pero estas más bien son para incentivar al alumno a estudiar en una universidad en particular y no para descubrir una vocación en la profesión real. Junto con papeles que indican la malla y duración de cada carrera se suele también entregar material de merchandising como lápices o libretas con su logo  y todo aquello que se le ocurra a la gente de admisión o marketing.

Como el resultado de estas ferias no es tan efectivo como muchos creen, también se realizan otras opciones como los programa vocacionales en una institución y donde los jóvenes asisten una vez por semana a una universidad. Las clases y actividades prácticas son preparadas y dictadas por los académicos quienes exponen los temas propios de cada carrera para que el potencial postulante reciba un acercamiento real a lo que significa estudiar la carrera del área de su elección. Algunos son pagados, otros son gratuitos y se evalúa sí realmente le ayudó al joven en su elección vocacional. El resultado es positivo para la decisión final por diferentes motivos: confirmar lo que pensaban estudiar, descartar carreras y encontrar segundas opciones, igualmente atractivas.

También pueden realizar talleres prácticos desarrollados en los mismos lugares en que se forman a los alumnos y que son dirigidos por docentes. O en escuelas de invierno y verano para generar cercanía con los escolares para profundizar conocimiento en distintas áreas, a través de clases planificadas por académicos destacados. Es necesario un acercamiento más práctico centrado en las necesidades del potencial postulante. Mientras más se acercan a conocer las alternativas de estudio que están manejando, menor es la probabilidad de equivocarse en la elección y terminar desertando. No hay que quedarse solo con la revisión de un folleto, de una malla, de lo que un tercero contó acerca de la carrera, sino que tener un rol activo, que deberían fomentar las familias y colegios, para tomar una decisión informada.

Importante es mezclar opciones para llegar al postulante. Conocer la institución resulta fundamental, ya sea en una visita programada, o bien porque se conoce a alguien que estudia ahí y se coordinan para asistir. Conversar con alguien que ya estudie la carrera o la ejerza, participar en algún taller práctico, asistir a alguna charla de la carrera o de un tema modular de su programa de estudios, hablar con académicos y autoridades.

En Chile al primer año de carrera desertan el 29% de los jóvenes provenientes de colegios particulares subvencionados, 22% de los de establecimientos privados y 32% de los alumnos de colegios municipales. Por lo tanto en la función de relación y contacto se hace primordial que las instituciones mantengan sus puertas abiertas y utilizar las instalaciones institucionales para  que los escolares del último tengan contacto real con académicos, estudiantes y profesionales de la institución, asistentes sociales, orientadores, psicólogos, etc.

El acercamiento de contacto estándar que realizan las universidades no da muchos resultados, ya que los jóvenes cada vez que participan en una muestra o feria, en general quedan encantados con la universidad, pero luego eligen otras instituciones o carreras. Si se piensa en un acercamiento efectivo a ellas por parte del postulante, no sirven de mucho los stands que preparan universidades, centros de formación técnica e institutos profesionales. Es necesario ir más allá en las opciones de contacto con los alumnos que están por salir del colegio. Hacer lo mismo que hacen todos no es rentable.