viernes, 7 de agosto de 2015

Deserción en las universidades chilenas


En las universidades de Chile de cada diez alumnos que ingresan a la Educación Superior, tres abandonan su carrera antes de finalizar el primer año. Esta tendencia es mayor en Institutos Profesionales y Centros de Formación Técnica. En la mayoría, cerca del 25% de todos sus alumnos abandonan antes del año la carrera que comenzaron. Pero, curiosamente el 44% de los desertores reingresan a estudiar en los siguientes tres años.

El gráfico indica que de las 59 universidades, 2 universidades tienen más del 50% de deserción, en  6 tienen más del 40%, en 8 están sobre el 30%, en 15 sobrepasan el 20%, en 27 tienen más del 10% de deserción y solamente una tiene un 8.7% de abandonos.

En las universidades que tienen menor deserción, como la Universidad Católica del Maule, en su plan de trabajo nivela a los alumnos en conocimientos básicos de Matemáticas y Lenguaje, con el fin de que puedan afianzarse en la vida universitaria realizando procesos de innovación curricular considerando que la mayoría de los estudiantes que ingresan a esa casa de estudios son vulnerables y poseen malas competencias básicas, es decir, se trabaja en sus debilidades. Por otra parte también realizan seguimiento de profesores y tutores dictando cursos especiales porque muchos de ellos son académicos o investigadores, por lo tanto, no son docentes, y se les enseña a mejorar sus clases. Con respecto a los estudiantes, se preocupan de la ambientación a la vida universitaria ya que muchos son de la primera generación familiar que entra a la universidad y les trabajan las habilidades blandas, como el capital cultural o las redes de contactos.

Pero así como existen universidades con bajos índices de deserción, también hay universidades que bordean el 50% de deserción, es decir, la mitad de sus alumnos de primer año no llega a segundo. Las razones que explican el temprano abandono de una carrera se fundamenta en los siguientes motivos: primero, problemas vocacionales porque eligen carreras y luego se dan cuenta que no tienen la vocación necesaria, en segundo lugar, razones económicas ya que a los estudiantes se les hace difícil financiar sus carreras porque una parte importante de ellos proviene de los quintiles de menores recursos y otros son, además, trabajadores y mantienen una familia y, finalmente, los problemas académicos, sobre todo en carreras que presentan altos niveles de exigencia y si los alumnos no obtienen los resultados que esperan, abandonan sus estudios, considerando además que la reprobación significa alargar la carrera.  Otro factor importante es la falta de información porque los estudiantes no revisan la malla curricular o no entienden muy bien lo que pueden hacer con la carrera. A veces ocurre que en el elegir una carrera pesan más las expectativas del estudiante.

Fuente: Panorama de la Educación Superior en Chile 2014.
www.mifuturo.cl