lunes, 7 de septiembre de 2009

La deserción en la Educación Superior


Un 30% de los alumnos que ingresa a la Educación Superior NO continúa en segundo año, según el Ministerio de Educación de Chile (Mineduc). Las instituciones con los mayores índices de deserción son la U. Bolivariana, la U. Arcis, la U. de Las Américas y la U. de Ciencias de la Informática (Ucinf).

Los principales factores, para el retiro, son de dos tipos:

a) Externos a la institución y corresponden a variables incontrolables, ya que son propios del postulante: los Económicos y los Vocacionales.

b) Internos de la institución, son variables que pueden ser controlados con un control eficiente de la calidad entregada: los aspectos Académicos y los Institucionales.

Los dos últimos factores mencionados tienen que ver directamente con lo que llamamos Productos y Servicios Educacionales. Claves en un plan estratégico. Muy pronto los alumnos, recién ingresados, se dan cuenta que las promesas de la publicidad son sólo eso y viene la decepción y el deseo de emigrar a otro plantel. Algunas personas encargadas, llámense rectores, autoridades o académicos parece que aún no logran entender lo valioso que es la fidelidad de un alumno y lo oneroso que resulta la captación de postulantes.

Muchas universidades usan estrategias de matricular gran cantidad de estudiantes, para ingresar dinero, más que preocuparse del aprendizaje de los alumnos. No están preocupados de crear una potente marca educativa que se consolide en el tiempo ni tampoco de entregar un producto educativo que colme las esperanzas del joven en sus aspiraciones académicas.

El alumno que permanece en una determinada institución educacional es aquel que ha recibido información bien documentada para tomar sus decisiones. La forma más efectiva para retener estos estudiantes está en la selección y contar con carreras que sean exigentes en sus programas de estudio. Garantía de buena proyección profesional.

Por eso decimos, con propiedad, que el alumno es un cliente. Un tercio de esos clientes que abandona la empresa educacional, en un año, significa que algo no está funcionando en la retención y fidelidad de los que ingresaron. Además, decrecen los índices de recomendación con esos alumnos que se retiran. No hablarán bien de la institución en sus círculos de relación personal.

No olvidemos que para las universidades chilenas el nivel de deserción es uno de los factores de eficiencia interna fundamentales a la hora de acreditarse.