jueves, 11 de febrero de 2010

Reformas en las universidades europeas

La Declaración de Bolonia, suscrita por 29 países europeos el 19 de Junio de 1999 y hoy ratificada por un total de 49 estados es un espacio abierto de educación universitaria compartido por todos los europeos. Permite borrar las fronteras del conocimiento y favorecer la movilidad, interacción y oportunidades de los estados miembros.

El llamado “Espacio Europeo de Educación Superior” (EEES) consiste en que los estudiantes podrán elegir carreras según sus intereses, podrán compartir con compañeros de países diferentes y evitar el engorroso trámite de homologación de estudios al graduarse. Los estudiantes pueden estudiar a la vez en varias universidades europeas, hacer la práctica de la carrera en otro estado de la Unión Europea, moviéndose sin impedimentos y aprendiendo, además, otros idiomas.

El “European Credit Transfer System” (ECTS) será el encargado de comparar unos títulos con otros. Todas las universidades europeas deben aplicar el sistema antes de septiembre de este año. Un profesional podrá ejercer su profesión en cualquier país de Europa con total normalidad.

Es una estructura de enseñanza común, una valoración del trabajo de los estudiantes compartida mediante créditos ECTS, criterios similares de calidad para los estudios y un modelo de titulación que promueve la igualdad de oportunidades.

Lo interesante de este procedimiento es que mejora las condiciones de los estudiantes latinoamericanos para estudiar en Europa. Los beneficios que tengan como titulados serán los mismos que los de un estudiante europeo. Obtendrán un título oficial reconocido y compatible con los estudios de 46 países europeos, por lo que dará acceso a todos sus mercados laborales.

Es una buena noticia para los estudiantes de este lado del mundo y también una excelente idea que debiera se replicado en toda Sudamérica.