martes, 8 de mayo de 2012

Estrategias educativas: Un problema de CONEXIÓN


La gran apuesta  es ENTENDER el segmento al cual irá dirigida  una  estrategia y lograr que ellos, los potenciales postulantes, se conecten emocionalmente con la marca educativa.  

Las instituciones exitosas aprenden a equivocarse una y otra vez, generando con ello, mayor seguridad, y por tanto, una actitud más productiva e innovadora ante el mercado, potenciando  su marca. Las organizaciones que quieren crear o proyectar su negocio educativo, deben tener la capacidad de conocer cómo viven sus usuarios, sus intereses, lo que les gusta y necesitan, para así poder ofrecer soluciones nuevas, acorde a lo que ellos buscan,  generando una relación que les entregue valor emocional de la marca.

Para que un negocio educativo sea exitoso es fundamental mejorar la experiencia del usuario y marcar una diferencia. En  Chile existen muchos alumnos y/o padres insatisfechos con las instituciones educacionales, y por eso, la energía debe estar puesta en marcar la diferencia y ser distintas.

Se debe tener claro  cuál es el foco, y concentrar la capacidad y pasión hacia el logro de éste, manteniendo una actitud positiva que impulse ese recorrido estratégico.  Si se quiere  innovar, se debe  conocer al público de manera presencial, viviendo sus propias experiencias. Entender sus necesidades, sus miedos, sus temores, y de esta manera, percibir sus problemas cotidianos. Así, en la medida que se sea capaz de encarar un problema con dedicación, se tendrá la motivación suficiente para buscar soluciones.