miércoles, 25 de junio de 2014

Usando las redes sociales en las instituciones educacionales…





Aunque las redes sociales se encuentra muy expandidas y en constante crecimiento, las instituciones educacionales están bastante atrasadas en el uso que le dan a estas herramientas, tanto a nivel corporativo como en la gestión del negocio educativo.

Los directivos y académicos tienen familiaridad con el uso de las redes sociales y las instituciones tienen presencia pero no cuentan con directrices formales o políticas sobre el uso de ellas. Del mismo modo la supervisión regular y sistemática sobre este uso tampoco está extendido y existe poco control. Lo que más se realiza son restricciones para navegación en determinados sitios web, para descargas  de programas en los computadores de la institución académica o el acceso a las redes sociales en horarios de trabajo. Lo que no se ha hecho es una labor educativa que oriente el actuar de trabajadores y profesionales.

Las instituciones que utilizan las redes sociales las usan  para apoyar y promover actividades educativas, de difusión o de posicionamiento de marca, pero donde menos se utilizan  es en el área de atención y servicio al alumno o sus padres o en gestión de reclamos, existiendo mucho desconocimiento en torno a su utilización en esta área. Para la gestión de reclamos, que en la educación es muy alta sobre todo en aspectos administrativos, casi no se usa. Seguramente a las organizaciones de educación les cuesta mucho abrir espacios de real conversación en torno a los reclamos. Quizás sea el temor de perder el control y por eso se elige no hacer nada. La incontrolabilidad de comunicar algo a través de las redes causa resistencia a usarlas de manera eficiente.

Las instituciones siguen percibiendo a las redes sociales como un medio de comunicación direccional hacia el público y no como una herramienta bidireccional que puede aumentar la productividad a través de las conversaciones con sus usuarios. Pocas organizaciones han adoptado las redes para uso interno y eficientar los procesos de gestión académica y administrativa.