miércoles, 29 de junio de 2016

Los niños hiperconectados…ya están en su institución educativa.






La Generación Z es un nombre utilizado para hacer referencia a la cohorte de personas nacidas después de la generación del milenio. Su origen comienza en los nacidos desde el año 1993, por lo tanto, esta generación post-milenio se compone actualmente de adolescentes y niños que están estudiando actualmente en los colegios y universidades. Son aquellos que nacieron conectados.

Con muy poca edad los niños actuales ya saben usar el computador, configurar un teléfono celular o postear en las redes sociales. Surgen las siguientes preguntas: ¿Hay coincidencia en la mirada de los escolares y quiénes están encargados de formarlos? ¿Cuál es el nivel de manejo y actualización en el uso de tecnologías por parte de los establecimientos educacionales? Algo está claro, existe una brecha entre los alumnos y los adultos a cargo.

Veamos. En la encuesta realizada por TrenDigital, en Chile, más de un 70% de los directores de colegio dijeron que tenían un buen manejo y conocimiento sobre internet y tecnologías  y más de la mitad explicó que no había tenido ninguna capacitación en el último año. Pasar de lo analógico, donde crecieron los docentes, a uno digital, no es fácil para ellos.

En el uso de las tecnologías las relaciones se horizontalizan, profesores, alumnos y padres quedan al mismo nivel en un diálogo sin jerarquías. Los encargados de convivencia escolar manifestaron que el 36% de los conflictos ocurridos por el uso de redes sociales  son entre apoderados, un 22% entre estudiantes y profesores y un 21% entre estudiantes y apoderados. Un 87.6% de los encargados de convivencia aceptaron que el uso de tecnologías ha provocado problemas.

Algunos datos: el 46% de los directores no conoce Spotify, un 76.1% no conoce Kiwi, un 47.1% no sabe de Line, un 71.6% no sabe de Telegram, un 66.2% no conoce Snapchat y un 69.2% no conoce Tumblr, por ejemplo. Lo que más conocen son YouTube, WhatsApp, Facebook y Twitter (sólo un 23% lo usa). Algo queda claro, si surge alguna nueva plataforma que los niños y jóvenes adoptan rápidamente, los adultos quedan inmediatamente atrasados porque la actualización en lenta, a diferencia de sus alumnos. Generalmente los colegios usan Facebook (21.5%), WhatsApp grupal (10,2%) y personal (7.6%), e-mail (30.3%) reconocidos como oficiales para informar a los apoderados. Igualmente las cifras no son muy altas.

Los datos sobre problemas por el uso de redes sociales como WhatsApp o Facebook  son de un 48,2 % contra un 51.8% por el no. Los fenómenos on line más frecuentes son filtración sin consentimiento de imágenes íntimas (12%), intimidación o amenazas entre estudiantes en redes sociales (45%), exclusión de alguien de la clases en redes sociales (37%), burlas y bromas mal intencionadas (39%).

Entre los problemas que se crean en las instituciones educativas es que los estudiantes ocupan sus celulares durante horas de clases (incluso para copiar en caso de pruebas); también revisar contenidos inapropiados en computadores del colegio; violar normas de seguridad en internet y dispositivos en general; se inmiscuyen en la vida privada de profesores en chat o redes sociales y  los apoderados hacen lo mismo, etc.

Lo que está muy claro que es imposible desconectarlos, porque es la forma en que ellos se relacionan. No comprenden que el mundo on line no es una realidad paralela y que las cosas que ahí se hacen tienen consecuencia en el mundo real. La presencia y uso de las nuevas tecnologías ya no se puede evitar, por lo tanto es necesario crear instancias que enseñen a utilizarlas y conocer el impacto y alcance que tienen en la vida real. Las instituciones educativas, sus directores y profesores deben correr más rápido para alcanzar a los alumnos en esta carrera tecnológica o serán sobrepasados.