lunes, 10 de mayo de 2010

Desde la estrategia a la ejecución

Seguramente, usted, muchas veces se ha preguntado ¿Cómo llevo a cabo de manera efectiva el planeamiento estratégico que está anotado en el papel?

Actualmente la competencia y la globalización exigen a las instituciones educacionales una nueva forma de identificarse con el mercado. Que ofrezcan un producto/servicio de excelencia académica ya no es garantía de éxito. Las marcas educacionales viven una presión importante por parte de sus competidores y los jóvenes son cada día menos fieles a una marca ya que están más informados y son más exigentes. Tres aspectos son importantes: la estrategia, la idea creativa y la ejecución de la misma.

Desde ese punto de vista elaborar una correcta y, en consecuencia, eficiente estrategia de marketing y publicidad de la institución y su marca es sólo una parte del proceso. Uno de los principales problemas que habitualmente se plantea para concretar la teoría del plan estratégico, en concordancia con la proyección de creación de la idea y la consiguiente ejecución de la misma, es que los públicos reciban los mensajes tal como fueron planteados. En alguno de esos pasos, idea o ejecución, se puede producir un quiebre, dejando en nada lo planificado en la estrategia.

La gestión estratégica del Marketing Educacional consiste en la aplicación de las técnicas propias del marketing en el análisis, la planificación, la idea, la ejecución y la evaluación de programas diseñados para influir en el comportamiento de los públicos con el fin de obtener su preferencia y en cada etapa de este proceso es necesaria una correcta realización.

La estrategia y la idea, expresadas en una ejecución persuasiva y visible, será lo más importante para aquellas personas cuyo comportamiento se quiere influir con un producto académico y su marca. Recordemos que, finalmente, lo único que vale es lo que ve el público.