viernes, 18 de marzo de 2011

Ser discapacitado en la Universidad


Los alumnos discapacitados chilenos tienen problemas para estudiar en la universidad. Salvo excepciones, no es fácil para ellos estudiar una carrera. Sólo algunas universidades tienen becas, carecen de una adecuada infraestructura y de programas de apoyo.

La Universidad Católica, es un plantel que tiene un programa de apoyo para discapacitados, ofrece ayuda a los alumnos mediante tutorías, orientación y capacitación en el uso de software, según su discapacidad. El Programa para la Inclusión de Alumnos con Necesidades Especiales de la UC (Piane) funciona desde 2007 y se trabaja con todo tipo de discapacidades: motoras, sensoriales, auditivas y visuales.

En el Campus en San Joaquín de la UC, los estudiantes acceden a computadores que tienen implementados softwares especiales, como el Jaws, el cual es imprescindible para jóvenes ciegos (convierte el contenido de la pantalla en sonido). Los alumnos con discapacidad son asistidos, pueden escanear el material escrito que deben estudiar y acceder a otras tecnologías de inclusión.

Aparte de la ayuda tecnológica, el Piane se encarga de explicar detalladamente la situación de estos alumnos a sus profesores, a quienes se les sugieren adecuaciones curriculares que permitan igualdad de condiciones que los demás estudiantes. El objetivo es construir un programa de ayuda integral con apoyo a los alumnos en asuntos académicos, tutores, información y capacitación para los docentes, capacitación en tecnología.

La Universidad de Concepción cuenta con un programa de apoyo para sus alumnos discapacitados visuales, un programa de asistencia psicopedagógica, tecnológica, comunicacional, biológica y psicosocial para estudiantes con discapacidad visual. Son atendidos por un equipo especializado y pueden usar softwares especiales. Cuenta con grupos de trabajo para realizar sus funciones de apoyo como el equipo académico, un grupo de profesores que cumplen funciones de consejería y elaboración de proyectos. Además, hay un equipo de profesionales que realiza un apoyo específico y personalizado con el alumno.

La Universidad de Chile también tiene un proceso de admisión especial para jóvenes no videntes. Ofrece apoyo en salud y algunas vacantes para que alumnos discapacitados pueden postular a las carreras de derecho, filosofía y literatura. En cuanto a infraestructura cuentan con acceso con ramplas a las facultades de Filosofía y Humanidades, además de la de Derecho.

La Universidad de Santiago dispone de cinco becas para los alumnos que postulen y presenten alguna discapacidad. Los beneficiarios son jóvenes patrocinados por el instituto Teletón que sean tratados en esa fundación. La universidad costea el valor de las becas, que permite que estos alumnos estudien gratis. La Universidad de Magallanes también ofrece becas: la beca de discapacidad que da una ayuda total o parcial del arancel anual de la matrícula, que busca apoyar en la permanencia de estos alumnos en la universidad.

En la Universidad Tecnológica Metropolitana no hay becas destinadas a discapacitados y éstos entran solamente rindiendo la PSU, es decir, sólo los estudiantes con discapacidades parciales pueden ingresar. No tienen contemplada la admisión especial para ciegos que rindan la PSU.

En la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación no se facilitan becas para discapacitados, pero se considera la admisión especial tanto para no videntes como para sordos y no es necesario haber rendido la PSU. Sólo se puede postular a dos carreras: Educación Diferencial y Educación Musical.

La situación en las universidades privadas

La Universidad Alberto Hurtado no ofrece becas ni acceso especial para los discapacitados. En la Universidad Mayor y en la Universidad Central no hay admisión especial ni becas. La Universidad Diego Portales no dispone de becas para discapacitados y sólo cuenta con una vía de admisión especial para todo tipo de postulantes. La Universidad Andrés Bello tiene un programa especial de inclusión, un curso. Su malla potencia el desarrollo de actividades laborales y cuenta con la tecnología para estudiantes con discapacidades cognitivas leves.

Como antecedente: según el Estudio Nacional de Discapacidad (Endisc) de 2004, en Chile sólo el 6,6% de los jóvenes con algún tipo de discapacidad accede a la educación superior. De éstos, sólo el 6,1% completa su educación superior, según la encuesta CASEN de 2009. El total de discapacitados en Chile entre 18 y 30 años es de 107.357.

(Fuente: Josefina Muñoz – www.kilometrocero.cl)