domingo, 30 de marzo de 2014

Harvard no podría ser chilena



Es una paradoja que los factores que han llevado a esta institución a ser una de las más prestigiosas del mundo, en nuestro país sean cuestionados.

Reproduzco un artículo publicado en el diario La Tercera (29-3-14) por el Ingeniero Comercial Andrés Benítez, Rector de la Universidad Adolfo Ibañez.

“HARVARD ES reconocidamente la mejor institución de educación superior del mundo. Lo dicen los ranking, su peso intelectual, su nivel de investigación e influencia en diversas disciplinas. Por eso, es la universidad a la que todos quieren ir, partiendo por el actual ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, quien no dudó en elegirla para realizar sus estudios de posgrado.

Con todo, si Harvard fuera chilena, estaría en tela de juicio. Porque pese a su prestigio, no cumple con gran parte de los requisitos que hoy quieren imponerse en nuestro país para que una universidad sea considerada como tal. Algunos de los cuales fueron puestos en la discusión pública esta semana por el propio Eyzaguirre y están contenidos en el programa de gobierno.

1.- El primer problema que tendría Harvard en Chile es que es privada. Un pecado mortal. Al respecto, el ministro de Educación dijo que sólo las instituciones estatales representan el sentir o el alma de una nación. Bueno, Harvard es la mejor prueba de que ello no es así. Partiendo porque su entonces presidente y algunos ex alumnos firmaron nada menos que la declaración de independencia de Estados Unidos, es decir, dieron origen a la nación. Por otra parte, la institución ha probado su vocación pública durante toda su historia y hoy tiene entre sus ex alumnos a 30 presidentes en diferentes países del mundo, incluyendo a Barack Obama.

2.- Eyzaguirre agrega que son las instituciones públicas las que producen investigación con sentido país y, por ello, requieren más recursos. Nuevamente, la evidencia lo contradice. Harvard genera más investigación que cualquiera en el mundo y, por sí sola, produce más artículos científicos que Chile y Argentina juntos. Su aporte, además, está ratificado por los 48 premios Nobel que han obtenido sus profesores. Pese a ello, en Chile estaría en discusión si habría que apoyarla.

4.- Harvard no es gratis; por el contrario, es una de las instituciones más costosas del mundo. Gracias a los que pagan, tiene un generoso programa de becas y créditos que beneficia a sus alumnos más necesitados.

5.- Tampoco tiene un sistema de cogobierno ni sus autoridades son elegidas con participación de sus docentes o alumnos. Por el contrario, el rector y los decanos son seleccionados por  una junta directiva que  conforman miembros ajenos a la universidad. Y no dan explicaciones de sus decisiones.

6.- Harvard tiene el proceso de selección más estricto del mundo, aceptando a sólo el 6% de los postulantes, con criterios que serían inaceptables en nuestro país.

7.- Desde sus inicios ha estado guiada por un espíritu progresista, una suerte de izquierda liberal. Pero lo que acá sería una “captura ideológica”, en el mundo nunca ha mellado su prestigio ni se ha cuestionado su aporte a la sociedad.

Harvard es sólo un ejemplo, porque las mejores universidades del mundo siguen los mismos preceptos, aquellos que hoy están todos cuestionados en Chile. La conclusión de esto es una: la ideología que se pretende imponer en nuestro país para la educación superior va contra la tendencia mundial y asegura que nunca podremos soñar con tener instituciones de calidad mundial. Curioso que todo esto suceda de la mano de un ministro que es ex alumno de Harvard”.