viernes, 27 de noviembre de 2009

Educación superior: entre la deserción y la vocación

Información orientada a lo comercial y no a la vocación


El problema es más complejo de lo que parece. La deserción es bastante alta en la educación superior chilena y parece que el problema principal es la forma como las instituciones están manejando el tema de sus clientes actuales y potenciales: los alumnos.

Aparte de abrumarlos con publicidad, de todo tipo, en los últimos meses del año escolar, los estudiantes sostienen que la presión es fuerte para tomar decisiones y poco el tiempo entre rendir la PSU, la entrega de los resultados y las fechas de las postulaciones; falta de información acerca de las formas de financiamiento como becas y créditos; campo laboral de las carreras e instituciones que brinden orientación. También dicen que la información proporcionada - por universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica - es de orden comercial y no orientada a la vocación de los potenciales estudiantes. Por otra parte, en la decisión, los estudiantes, le dan mayor valoración a lo que dicen sus pares (amigos, compañeros) por sobre las opiniones de los adultos.

Veamos algunos datos:

La deserción promedio en las Universidades, en general, es de un 25%. Se desglosa de la siguiente manera: Universidades Particulares con aporte un 16,1 %, Universidades Estatales con un 22,4 % y las Universidades Privadas con una 29.8 %. Mientras que en los Institutos Profesionales la deserción es de un 42% y en los Centros de Formación Técnica un 37,5%. Cifras muy decidoras.

Las causas de la deserción universitaria, en primer año, son: en primer lugar, los problemas vocacionales y las razones principales son no quedar en la carrera de preferencia y dificultades en acceso a información y orientación. En segundo lugar, el rendimiento académico debido a baja motivación, en general, y debido a problemas vocacionales en particular, debilidades académicas previas, debilidades en metodologías de enseñanza y aprendizaje y la insatisfacción con la carrera elegida. y finalmente, la situación económica de sus familias.

En mi opinión, al tema vocacional se le debería dar mayor importancia de la que tiene actualmente y dejar las promesas y frases publicitarias para otra vez, dándole mayor énfasis a la información objetiva sobre las carreras y en un período donde los alumnos secundarios estén más perceptivos y puedan evaluar mejor y con tranquilidad las opciones existentes. Informando bien también se vende.

Finalmente, es importante destacar que más del 70% de los estudiantes son primera generación de sus familias que han alcanzado el nivel de educación superior, por lo tanto desconocen como es la vida de un estudiante en el pregrado.

Fuente: Divesup 2009